--------------------------------

--------------------------------

sábado, 23 de mayo de 2015

Seis problemas para Don Isidro Parodi

Seis problemas para Don Isidro Parodi - Honorio Bustos Domecq.

Borges y Casares
Para los que conocen la verdad, saben que el autor del libro que voy a reseñar no se llama en realidad Honorio Bustos Domecq.  El nombre es una creación de los dos escritores que le dieron vida: Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares.
Bioy Casares conoció a Borges en 1932 gracias a la intervención de Victoria Ocampo (la mujer más argentina, usando las palabras del mismo Borges y cuya hermana, Silvina Ocampo, se convertiría en la esposa de Casares).  Entre 1940 y 1972 escribieron y publicaron cuentos, guiones cinematográficos, antologías e hicieron algunas traducciones.  Empezaron usando el seudónimo H.Bustos Domecq, luego B. Suárez Lynch y terminaron utilizando sus propios nombres.
Seis problemas para Don Isidro Parodi es el primer libro de cuentos policiales escrito en castellano (1942) y uno que por su temática, estilo e identidad del detective es tipicamente latinoamericano.  Una lectura obligada para cualquier amante del género, por lo que no podía escapar de mis reseñas.

Idea general:
El antiguo barbero Isidro Parodi, el penado de la celda 273, se encuentra en prisión acusado de un asesinato que no cometió.  A pesar de lo injusto de su situación, está resignado a pasar las próximas dos décadas tras las rejas.  Para su fortuna, su fama como persona inteligente de habilidades excepcionales para resolver misterios lleva a su celda a una persona detrás de otra.  Artistas, reporteros, policias y diplomáticos  buscan en su cerebro las claves para resolver los más complicados asesinatos, los cuales Parodi no tiene problemas en resolver sin salir de su celda.

Opinión:
Una interesante colección de cuentos que se centran más en la novela policial clásica (a lo Chesterton, Christie y Conan Doyle).  Seis cuentos que no están relacionados de una forma directa, pero donde los personajes vuelven a aparecer con cierta periodicidad brindándole una continuidad a la historias.  
1.  Las doce figuras del mundo: durante un acto de iniciación en una secta, un joven reportero es acusado del asesinato de uno de sus dirigentes, mientras sospecha que en su mente está la clave para la destrucción del mundo.
2. Las noches de Goliadkin: Un actor, durante un viaje en un tren, se ve involucrado en el asesinato de uno de sus compañeros y la desaparición de un valioso diamante.
3. El Dios de los Toros: Empieza con el robo de un compremetedor juego de cartas y termina con un cadáver.  El asesino usa un pequeño cuchillo gaucho, propiedad del hijo de la víctima.
4. Las previsiones de Sangiácomo: La resolución de un suicidio sin explicación, llevarán a Parodi a descubrir la verdad detrás de un macabro plan.
5. La víctima de Tadeo Limardo: Un extraño asesinato en una pensión.
6. La prolongada búsqueda de Tai An: El robo de un talisman sagrado estará plagado de una nueva serie de asesinatos que Parodi tendrá que resolver.
Mis favoritos fueron "Las previsiones de Sangiácomo" y "Las noches de Goliadkin".
Son obvias las referencias a cuentos clásicos y desde esa visión es una colección interesante.  Los crímenes son resueltos no gracias a la medicina forense o al perfil psicológico, sino a la inteligencia e imaginación de un preso.  Es esa característica la que hace este libro tan latinoamericano.  En la historia del género negro en latinoamérica, estamos más ligados a la narrativa corta que a la novela.  A pesar de eso, los libros anglosajones que inspiraron a decenas de escritores en todo el mundo se centraban en la figura del detective o el policia.  En latinoamerica se presentaba un problema muy sui generis.  Las fuerzas represivas de las grandes dictaduras eran precisamente los policias y era un poco dificil pedirle al lector de estas latitudes que se encariñara con un representante de los grupos armados que lo subyugaban.  Isidro Parodi, con su humor ácido y falta de tolerancia a que le hicieran perder el tiempo (algo curioso considerando que estaba recluido), es un preso.  Alguien encarcelado por un crimen que no cometió, gracias a la ayuda de los amigos influyentes del verdadero asesino y un escribiente de la comisaría 8, que le debía dinero  a Parodi, y a quien le convenía tenerlo preso para así no tener que pagarle.  No se pude pedir un detective más latinoamericano que Don Isidro.
Penintenciaria Nacional (donde estaria recluido Don Isidro Parodi)



Los casos son resueltos sin recurrir a grandes trucos y por fortuna Borges/Casares evitaron usar uno de los menos apreciados por los lectores (el personaje que  aparece en las últimas dos páginas y tiene la clave para la solución de todo el misterio).  En Seis Problemas, las pistas están en el texto.  En las narraciones de los involucrados.  Algunos de ellos pedantes o altaneros.  Otros más humildes o dispuestos a escuchar.  Todos una  crítica a la sociedad de Padori (Borges/Casares).
Mi única crítica es que la prosa está cargada de términos que son del diario hablar de un argentino, pero que para un centroamericano suenan a arameo.  Me pude defender, no me malentiendan, pero es un problema que Elmore Leonard mencionó en sus famosas "10 reglas para escribir bien" (Usar los dialectos regionales con moderación).  La fluidez de la historia paga las consecuencias y eso nunca es algo bueno.  Las palabras en un cuento o novela negra deben correr con suavidad, como la sangre sobre un piso de marmol pulido (suena algo macabro, pero se hacen la idea).

Conclusión:
Una colección de cuentos que, solo por su valor histórico, debe estar en sus bibiotecas.  Como valor agregado, seis historias que los transportarán a los orígenes del género, como fue visto por sus padres fundadores (Edgar Allan Poe y Agatha Christie entre otros).  Les advierto, eso sí, que tendrán que tener paciencia en algunas partes.  No solo por los términos que mencione, sino porque Borges y Casares manejan las palabras como pinceles y cuando eso pasa el trazo más simple puede dividirse en cientos de matices.  Eso puede hacerlos disfrutar todavía más de su lectura o convertir el placer de resolver un crimen en una tortura intelectual.  Están avisados.

sábado, 9 de mayo de 2015

El coleccionista de niños.

El coleccionista de niños - Stuart McBride.
Stuart McBride
Ya había escuchado el nombre de este escritor escocés, pero no había tenido la suerte de encontrar su primer libro (que fue el que me llamó la atención) hasta hace poco.  Es un placer reconocer que la búsqueda valió la espera.  Stuart McBride ha ejercido varias profesiones (muy similar a Stephen King): diseñador gráfico, limpiador de inodoros, programador de computadoras entre otras.  Por suerte logró que su libro "El Coleccionista de Niños" cayera en manos de una editorial que se arriesgó a publicarlo.  Ese primer libro consiguió el Premio Barry a Mejor Primera Novela (2006) y fue nominado al Premio Internacional de Escritores de Intriga del mismo año por la Mejor Novela Debut (premio que se llevó Improbable de Adam Fower, el cual voy a leer para saber como le ganó).  A continuación la razón por la que pienso de esa forma.

Idea General:
El agente Logan McRae acaba de volver al trabajo después de un año de baja y las cosas no podrían irle peor. Recientemente se ha encontrado el cadáver de un niño de cuatro años, estrangulado, mutilado y muerto al cabo de un largo tiempo en una cuneta. Hay un asesino suelto en Aberdeen, la «Ciudad de Granito», y los periódicos locales claman venganza. Por si fuese poco, Logan tiene que lidiar con su nuevo jefe, el inspector Insch, quien no soporta que le mientan y cree que todo el mundo lo hace; y con la encantadora pero glacial Isobel MacAlister, su ex novia, quien también resulta ser la forense. La muerte aparece entre las calles tan rápido como lo hace la nieve, y Logan sabe que se le acaba el tiempo. Muchos niños desaparecerán. Muchos otros morirán y si Logan no logra descubrir su identidad, bien podría terminar uniéndose a ellos.

Opinión:
La historia se desarrolla en la ciudad que vio crecer al autor.  Aberdeen (Escocia) y es el escenario perfecto para la trama que desarrolló.  Una ciudad llena de edificios de granito, bares, iglesias y, para la mala suerte del protagonista, un asesino de niños. 
A pesar de la temática (que tiende a espantar a una gran parte de la población) el autor logra mantener al lector interesado en seguir leyendo y saber la verdad detrás de las muertes.  Los personajes son interesantes y Logan McRae, a pesar de cargar su dosis de demonios, no es el típico detective que parece cargar una nube negra encima.  Su relación con el nuevo jefe, la compañera de trabajo que le fue asignada y un reportero que parece tener contactos en todas partes se mantiene dentro de lo necesario para ayudarnos a que entren a formar parte de nuestras vidas, sin atiborrarnos de información excesiva.  Un gran logro en un libro lleno de giros inesperados que lo mantendrán deseando seguir leyendo.
No todas las cosas son lo que parecen en esta historia.  Las últimas páginas se desarrollan con rapidez y el final se vería perfecto en una película (que de ninguna forma le ganará a las imágenes creadas por su propia imaginación).
No quedan huecos en la trama y todos los misterios presentados son resueltos para el final.  Algunos son obvios y otros no tanto, pero no importa.  El libro, en general, cumple su objetivo y creo que lo disfrutarán.

Conclusión:
Un excelente primer libro que merece estar en la librería de todos los aficionados al género.  Escenas macabras (hablamos de cadáveres de niños de 4 a 6 años, así que no es un festival de Disney), personajes interesantes y un gran misterio.  Recomendado.










viernes, 24 de abril de 2015

El Ángel Caído.

El Ángel Caído -Boris Akunin.



Boris Akunin

Grigory Shalvovich Chkhartishvili es el nombre verdadero de un prolífico autor de origen ruso, quien ha escrito bajo los seudónimos Anatoly Brusnikin, Anna Borisova, Akunin-Chkhartishvili y Boris Akunin.  Muchos lectores lo conocen gracias al último, nombre que utilizó en la publicación de su popular serie de misterios históricos ambientados en el siglo XIX con el personaje de Erast Fandorin.  En Rusia, las novelas de Fandorin (doce en total a la fecha) rivalizan en popularidad con las de Harry Potter y el Señor de los Anillos. 

Boris Akunin (seguiré usando su nombre literario por facilidad) fue nominado para el premio Smirnoff-Booker (2000) y nombrado Escritor Ruso del Año (2000).  La serie Fandorin ha vendido más de 15 millones de copias en el mundo y, por lo general, cada nuevo libro vende más de 200 mil copias en las primeras semanas de venta.  A pesar de este impresionante currículo, no había escuchado de sus libros hasta que me dio por buscar un autor ruso de novela negra (he reseñado libros ambientados en Rusia, pero no escritos por un nacional).  Mi búsqueda me llevó a Akunin y al primer libro de la serie: La Reina del Invierno o El Ángel Caído (según la edición). 


Idea general:

Un espléndido día de primavera de 1876, en un soleado parque de Moscú, un estudiante aristócrata se dispara un tiro ante la estupefacta mirada de una joven que poco antes le había negado un beso. Es tan sólo la primera de una inquietante cadena de muertes tan extrañas como inexplicables, que pronto suscitarán un sinfín de interrogantes en la inquieta sociedad moscovita: ¿por qué juegan estas personas a la ruleta americana?, ¿habrá alguien detrás de estos hechos perversos, tal vez una oscura trama internacional urdida fuera de la madre Rusia? Para intentar responder a estas preguntas acude a escena Erast Fandorin, un bisoño aspirante a detective que compensa su falta de experiencia con un alto grado de astucia y entusiasmo. Capaz de navegar en el laberinto del crimen con la desenvoltura de un hombre de mundo y la sagacidad de quien conoce las miserias y las locuras del alma humana, Fandorin se desplazará de Moscú a Berlín y de ahí a Londres, para luego regresar a San Petersburgo en pos de esa verdad tan perturbadora como imprevisible.


Opinión:

Después de terminarlo puedo comprender la atracción con Fandorin.  El Ángel Caído me recordó, por momentos, las historias de Agatha Christie (solo que un poco más violenta y más centrada en el desarrollo personal de los personajes, una de las críticas que se tiende a hacer a las obras de la Dama del Crimen).  Akunin hizo un gran trabajo ambientando la sociedad moscovita del siglo XIX (solo para recordar: esto fue antes de la revolución rusa de 1917).  Es la época de los zares y Fandorin, quien inició como secretario de la policía en Moscú, asciende gracias a su ingenio y perspicacia a posiciones de mayor poder (lo que se va observando a medida que la serie progresa).  


El inicio del libro promete.  Un joven aristócrata se suicida delante de una joven después de que ella se negara a besarlo.  Parece un acto de locura, pero Fandorin no lo ve de esa forma y al empezar a investigar descubre otros detalles adicionales que lo llevan a entrar en contacto con una extraña organización conocida como Azazel (de allí el nombre del libro).  Es una carrera trepidante tratando de encontrar las piezas de un misterio que abarca el mundo entero.

El desarrollo de la historia mantiene al lector entretenido, aunque la forma de hablar de Fandorin a veces era demasiado romántica para mi gusto.   Además, creo que descubrir la identidad de algunos de  los culpables caía de su peso, lo cual es algo válido en cualquier libro.  Si tiene sentido, sirve.  Eso es lo que importa y Akunin lo consigue.

Ahora, esta falta del factor sorpresa con la resolución del misterio Azazel el autor lo compensa con creces con el final del libro.  No puedo decirles el motivo, pero de seguro los dejara con la boca abierta.   Eso si lo puedo asegurar.


Conclusión:

Un autor que no conocía y que me encantó encontrar.  En el futuro buscaré el siguiente libro de la serie para saber que le ocurre a Fandorin (ya comprenderán).  Se los recomiendo.


Datos curiosos:

Varios de sus libros han sido llevados al cine o a la televisión.  El Ángel Caído se filmó para la televisión con el título Azazel y fue llevado al teatro ruso, pero sin mucho éxito.  Sus siguientes dos libros fueron convertidos en películas de alto presupuesto y el siguiente en la serie “La apuesta turca” estableció un record de taquilla en Rusia (ganándole al estreno del Señor de los Anillos por más de 19 millones).

No les extrañe ver pronto la versión de “El Ángel Caído” en un cine cercano a usted gracias a la industria de Hollywood.  Los derechos fueron comprados por Paul Verhoeven (director de The Thomas Crown Affair, RoboCop, Basic Instinct entre otros), con Milla Jojovich como actriz principal y Dan Stevens como Fandorin.

domingo, 29 de marzo de 2015

Trece.

Trece - Rafael Menjivar Ochoa.

Rafael Menjivar Ochoa
A pesar de que trato de no repetirme y siempre buscar nuevas voces, cuando leí la reseña de este libro me vi obligado a comprarlo.  Rafael Menjivar Ochoa fue un escritor muy peculiar (lamentablemente falleció el 27 de abril de 2011) y nos quedan sus libros como recuerdo.  Pueden leer su biografía en la reseña que escribí de "Cualquier forma de morir".  Si ya la conocen, pasemos a discutir un libro muy peculiar que se puede considerar novela negra desde una perspectiva diferente.

Idea básica:
Un hombre despierta una mañana y decide suicidarse trece días después. En el registro de sus últimos días va encontrando razones para vivir como la escritura misma, que son también razones para cumplir con el plazo de su muerte: si continúa viviendo, el mundo volverá a ser gris, lleno de recuerdos tristes o, peor aún, previsible.  En una implacable cuenta regresiva, que es a la vez una cuenta progresiva, el antihéroe anónimo de Trece va haciendo cómplice al lector de su muerte cada vez más cercana. Pone sobre la mesa su vida el simple hecho de estar vivo como el único motivo para matarse, y es bastante probable que la suya sea una vida similar, o idéntica, a la de quien se arriesgue a transitar estas páginas.

Opinión: 
Como mencioné al principio, compré el libro por la reseña.  Me pareció interesante la premisa de un hombre que decide suicidarse sin motivo aparente y como progresan sus días hasta el momento final.  Es un libro corto (por alguna razón, la mayoría de los libros de autores centroamericanos que he leído a la fecha no pasan de las 200 páginas), pero llenó de energía.  El narrador empieza con un párrafo que promete:

Anoche morí otra vez.  Ahora estoy bien.   No sé si duró mucho; me pareció que no.  Después caí dormido como un bebé que ha llorado  durante horas.

A partir de ese punto el narrador cuenta como ha decidido suicidarse y para asegurarse de no fallar se ha puesto una fecha tope.  Trece días.  A lo largo de la historia conocemos su pasado y su vida.  Los personajes secundarios no son mencionados por nombre (algo que parece ser recurrente en sus obras) sino por letras o términos apropiados:  papá, mamá, hermana, la prima de S, M, R., etc.  Estos personajes parecen darle casi todas las razones para no suicidarse y a pesar de eso su plan no cambia con las páginas.  Todo es un avance inexorable hacia su muerte programada.  En el camino otras decisiones tendrán sus consecuencias y lo obligarán a lidiar con su propia realidad y la de las personas que lo rodean que, de una u otra foma, se verán afectados por su muerte.
No es una historia complicada.  Es lineal desde el momento en que decide suicidarse hasta que llegamos al final (no les diré si lo consigue.  Tendrán que leerlo para saber).  Es una narración de su vida y del por qué de su decisión.  Algunos detalles parecen dar luces al misterio, pero quedarán con algunas dudas.   Es interesante y ciertamente los tendrá leyendo hasta el final, pero no esperen revelaciones fantásticas (con la excepción del día final, cuando debe hacer lo que ha prometido hacer.  Es un día lleno de sorpresas - algunas esperadas).   No los decepcionará en ese sentido si buscan algo diferente.  Está muy bien escrita, pero no soy fanático de las historias lineales.  Me gustan condimentadas y no hay mejor especia que un buen misterio.  Sin embargo, no creo que eso deba ser motivo para no leer este libro. 

Conclusión:
Un libro interesante de un valioso escritor centroamericano.  Lo disfrutarán y sufrirán su lectura, preguntándose con cada página si el narrador no puede ver las bendiciones en su vida y si se suicidará al final.  Recomendado.


sábado, 21 de marzo de 2015

Verano rojo

Verano Rojo - Daniel Quirós.


Daniel Quirós
Muchas veces se escribe sobre lo que se conoce.  Es una máxima que casi todos los autores han escuchado en alguna ocasión.  Daniel Quirós, nacido en Costa Rica, no es la excepción.  Con un bachillerato en Ciencias Políticas, una maestría en Estudios Latinoamericanos y un Doctorado en Literatura, no es de extrañar una obra como la que reseñaremos a continuación (y espero obras muy interesantes en el futuro, siendo fanático del cine, de la música Heavy Metal y de los postres).  Ha publicado dos novelas y una colección de cuentos, recogiendo en el camino el Premio Nacional Aquileo J. Echeverría y una recomendación para publicación del jurado del Premio Editorial Costa Rica 2013.  Su segunda obra (ganadora del Aquileo J. Echeverría) se discute a continuación.

Idea básica:
Don Chepe es un ex-guerrillero de la revolución sandinista, que después de trabajar muchos años en la burocracia estatal para el INS (Instituto Nacional de Seguridad), decide jubilarse y construir una casa en un terreno que le hereda su padre cerca de Paraíso, Guanacaste. Su amiga, una mujer conocida como “La Argentina”, aparece muerta en una playa cercana. Don Chepe decide investigar el crimen, y se ve enfrentado con el pasado revolucionario de su amiga, cuestionando a la vez los años perdidos de su propia vida, que se han acumulado, cínicos y desilusionados, como polvo sobre los caminos. Al buscar al asesino o asesinos, don Chepe navega en un Guanacaste de inversiones extranjeras, narcos, violencia latente y calor sofocante, buscando entre las sombras del pasado, respuestas al presente.

Opinión:
Es un libro interesante con todos los elementos de la novela negra.  Un hombre violento, desilusionado de su vida, acostumbrado a resolver los problemas tanto con su ingenio como con los puños decide jubilarse para tratar de encontrar algo de paz y se retira al pequeño pueblo pesquero de Tamarindo, localizado en Guanacaste (Costa Rica).  Con el tiempo logra integrarse y se convierte en una especie de solucionador de problemas.  Dentro de sus conocidos hay dos que destacan.  Un policía a quien apodan "El Gato" e Ilana Echeverri, también conocida como "La Argentina".  Cuando su amiga Ilana aparece asesinada en una playa, en lo que parece una clara ejecución, Don Chepe se ve forzado a investigar pues más nadie (con la excepción de El Gato) parece estar interesado en resolver el caso.
Tamarindo, Guanacaste.
Así comienza la historia.  Muy bien escrita, atrapando al lector desde la primera página.  Pronto descubrimos que "La Argentina" temía por su vida y le ha dejado una serie de pistas a Don Chepe  para que resuelva su asesinato.  Claves que apuntan a un pasado violento, donde su amiga actuó como guerrillera y colaboradora, tal vez inocente, del intento de asesinato de Edén Pastora en Las Pencas (mayo 30, 1984).
Edén Pastora
El suceso mencionado es verídico.  Edén Pastora, conocido como el "Comandante Cero", fue un guerrillero sandinista nicaragüense que lideró la lucha que acabó con la dictadura de Anastasio Somoza y luego fue miembro de la "Contra", que trataba de derrocar a los sandinistas.  Un personaje controversial que no pretendo discutir en esta reseña.  Para una biografía más completa pueden seguir el siguiente enlance:
¿Qué une a "La Argentina" con el camarógrafo que todos piensan fue el responsable del ataque donde murieron siete personas? ¿Qué pruebas tiene el periodista sueco Peter Olsson, presente durante el evento, para que después de 25 años del atentato decidiera regresar a Costa Rica para ampliar su declaración original?  Esas son solo algunas de las preguntas que irán surgiendo a lo largo de "Verano Rojo" y que lo mantendrán pasando las páginas con avidez.
Tuve dos problemas con el libro.  Uno fue la forma de resolver el problema de como dar con un elusivo asesino que lleva escondido cinco lustros.  El autor se refugió en un artilugio válido, pero que en lo particular no me gusta.  El azar.  Un encuentro casual que ayuda a Don Chepe a localizar al asesino para un enfrentamiento final.  La realidad es que eso es tan poco probable que cuando ocurre siento picazón en la nuca.  Es forzar la trama y siempre algo de la magia del relato se pierde cuando eso pasa.  El otro problema fue que el final se sintió apurado.  Fue adecuado para los personajes y quedó muy bien, pero hubiera disfrutado un desenlace más estirado.  Cuestiones de gusto.
Quitando esos detalles, la historia merece ser leída.  Don Chepe tiene un lado oscuro que me fascino (la escena donde al interrogar a uno de los primeros sospechosos le vierte gasolina encima y enciende un cigarrillo a solo unos pasos los tendrá en espera de ver que pasa.  No les diré si lanza el cigarrillo o no.  Tendrán que leerlo por su propia cuenta) y si les gusta, podrán verlo de vuelta en un segundo libro llamado "Lluvia del Norte" (el cual pienso reseñar apenas lo tenga en manos).

Conclusión:
Un buen libro que gira alrededor de un suceso histórico en un tiempo lleno de historia.  Las luchas entre los sandinistas y la Contra llenó páginas enteras de periódicos internacionales (en su momento y años después, con el escándalo Irangate).  Traerlo de vuelta y hacerlo igual de interesante requiere trabajo y amor por lo que se hace.  Daniel Quirós hizo un excelente trabajo.  Es un libro para disfrutar y leer más allá de la historia al terminarlo.  Para investigar y desenpolvar páginas del pasado que no debemos olvidar.  Un libro recomendado.


martes, 10 de marzo de 2015

El que la hace... ¿la paga?

El que la hace... ¿la paga? - Autores latinoamericanos.

El género negro está más ligado a la narrativa corta que a la novela.  Muchos consideran a Edgar Allan Poe como el padre del género, con obras como "Los Crímenes de la Rue Morgue" o "La Carta Robada".  Ambos son cuentos (50 páginas aproximadamente).  Luego le siguieron autores como Sir Arthur Conan Doyle, Agatha Christie, G.K.Chesterton, etc.  Sin embargo, los primeros pasos se dieron usando el cuento como plataforma.
Es por eso que no puedo dejar por fuera esta obra.  Una colección de cuentos policíacos escritos por autores latinoamericanos y que tiene la peculiaridad de ser uno de los únicos libros en este ámbito.  Si buscan por internet encontrarán múltiples escritores de latinoamérica que han explorado sus orígenes usando el cuento.  Unas pocas de estas historias pueden ser clasificadas como negras o de intriga.  Hay pocos autores que han dedicado un libro entero a los cuentos policíacos (me incluyo entre ellos) y pocas editoriales dispuestas a crear estas antologías.  Por suerte, el programa de Coedición Latinoamericano, promovido por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERLALC) pensó diferente y en el 2006 publica esta colección, que reseño a continuación.


Idea básica:
La literatura policíaca es aquella en donde el interés por el enigma, el delito y los seres que transgreden la ley son fundamentales. Se dice que los lectores buscan las narraciones policiales como un refuerzo a su situación de vida, porque después de leerlas salen con la certeza de que no son las víctimas, ni los victimari os. Hay que agregar el desafío intelectual que esta narrativa plantea y que además un elemento turbador típico del género: el que nos dice que la justicia no siempre de cumple. Esta recopilación de 16 cuentos policíacos busca ofrecer una muestra de la dispersa producción del género escrita en América Latina.

Listado de cuentos / autores / países:
1. Silvina Ocampo / El vástago / Argentina.
2. Adolfo Pérez Zelaschi / Las señales / Argentina.
3. Rubem Fonseca / El juego del muerto / Brasil.
4. Luis Enrique Délano / El caso de la esposa del novelista /  
    Chile.
5. Ramón Díaz Eterovi / Por amor a la señorita Blandish /   Chile.
6.  Manuel Mejía Vallejo / Otra manera de morir / Colombia
7. José María Cañas / Rota la ternura / Costa Rica
8. Ignacio Cárdenas Acuña / la muerte sale de viaje / Cuba
9. Mario Monteforte Toledo /El policía / Guatemala
10. María Elvira Bermúdez / La clave literaria / México
11. Luis Arturo Ramos / Lo mejor de Acerina / México
12. Ernesto Cardenal / El sueco / Nicaragua
13. Carlos Garayar / Caso cerrado / Perú
14. Luis Rafael Sánchez / La muerte minúscula, la muerte  
      mayúscula / Puerto Rico.
15. Virgilio Díaz Grullón / Crónica Policial / República 
      Dominicana
16. Luis Britto García / El sitio más oscuro de la noche / 
      Venezuela

Opinión:
Hay cuentos memorables y algunos que no lo son tanto.  Estructuralmente bien desarrollados.  La gran mayoría consigue su objetivo de transmitir en pocas páginas toda una gama de emociones   En el pasado Festiva Eñe (Panamá) se discutió sobre el cuento latinoamericano y la conclusión general es que el cuento no vende, por lo que no se produce.  Soy de la opinión que es un problema de oferta.  No de demanda.  Si los cuentos no logran atrapar al lector en poco tiempo, no están haciendo su trabajo.   
Es cierto que hay escritores cuyo solo nombre vende.  Stephen King es uno de esos autores prolíficos que explora tanto el cuento como la novela.  Millones en el mundo leen sus libros y la razón es porque sigue escribiendo las historias que sus lectores quieren leer.  En el momento en que el señor King empiece a escribir de mala gana, por salir del paso, es el día que sentencia el principio de su fin.  Un cuento debe ser impactante.  Llevar un mensaje en pocos párrafos.  Dejar al lector con ganas de leer más.  De esos hay muchos en esta colección.
Mis historias favoritas:
1. Las señales.
El dueño de un bar asesina en defensa propia al hermano de un famoso mafioso.  Ahora espera paciente a que la venganza prometida de sangre por sangre llegue a su puerta.
2. El juego del muerto.
Cuatro amigos empiezan a apostar sobre las víctimas de los Escuadrones de la Muerte.  Uno de ellos con sus propios planes en mente.
3. La muerte sale de viaje.
Un desempleado llega a su habitación y se encuentra un sobre con dinero y una nota prometiendo mucho más si asesina a un extraño.
4. El sueco.
Un prisionero de origen sueco cuenta sus problemas y como sirvió de intérprete para ayudar en los amores de una compatriota y un corrupto presidente.

Conclusión:
Todos tenemos nuestros formatos favoritos.  Algunos prefieren la novela.  Otros, algo más corto.  Si lo suyo son las historias de íntriga, independiente de si requiere 300 o 4 páginas para desarrollar la trama, deben leer el libro.  No solo porque cada vez es menos frecuente encontrar cuentos (independiente del país de origen del autor), sino poque el trabajo hecho por estos autores es formidable.  Recomendado.


lunes, 16 de febrero de 2015

Del baúl de los recuerdos... La Herejía (2002).



La Herejía – Romain Sardou.
Romain Sardou
Las artes siempre han formado parte de la vida de Sardou.  Hijo de un famoso cantante, proviene de una larga línea de artistas de todos los campos y géneros.  Con este pasado, no es de extrañar que siguiera la tradición familiar.  Inició con un amor por la ópera, lo que  lo llevó (al tener la edad) a intentar escribir obras de teatro.  Sin conseguir el éxito que buscaba, se mudó a Estados Unidos y pasó dos años escribiendo guiones para niños.  Luego regresó al país que lo vio nacer (Francia), se casó y escribió su primer libro.
Éxito.
A la fecha, autor de más de doce obras traducidas a varios idiomas.  Sin embargo, en esta reseña me enfoco en el libro que empezó todo.  La Herejía (traducción algo antojadiza, pues el nombre original en francés es Pardonnez nos offenses.  Algo así como “Perdona nuestras culpas”). 

Idea básica:
Invierno de 1284. Los habitantes de Draguan, una pequeña población del condado de Toulouse, viven aterrorizados desde que el río arrastró hasta ellos unos cuerpos descuartizados. El obispo Haquin envía a unos hombres aguas arriba para investigar el crimen y estos vuelven con una extraña noticia: en mitad de unos nauseabundos pantanos han descubierto un pueblo en ruinas, Harteloup.  Nadie sabe qué les ocurrió a sus habitantes. El descubrimiento despierta el interés de Roma hasta que un nuevo asesinato, esta vez sacrílego, reclama su atención: ahora es el obispo Haquin el que aparece muerto en extrañas circunstancias.  Dos investigaciones han quedado abiertas: la del monje Chuquet, a la caza del asesino del obispo, y la del cura Henno Gui, sobre las circunstancias que convirtieron Harteloup en un pueblo maldito. Ambas son dos cabos de un mismo ovillo que acabarán desvelando una serie de tenebrosas maquinaciones en el seno de altas esferas eclesiales.

Opinión:
Leí este libro hace algún tiempo, pero no podía dejarlo por fuera de mis reseñas.  Reúne algunos de mis tópicos favoritos.  Misterio (rayando en lo macabro), suspenso, historia medieval y un desenlace inesperado (en la mejor tradición de la novela negra).  Una mezcla de “El nombre de la Rosa” y “Los Ríos de Color Púrpura” (en cuanto a ritmo y manejo de los personajes).  Una excelente combinación que no pueden pasar por alto.
El principio es muy bueno y sienta el escenario para que sigan leyendo.  Aquí pierde las cinco estrellas, pues se torna algo lento después.  Acepto que es un mal necesario en este tipo de historias, pues hay muchas explicaciones que dar y eso puede llevar a una pérdida de la musicalidad de la trama.  El autor lo sobrellevó bien, pero un lector poco motivado podría llegar a este punto y perderse.  Eso genera por lo habitual que lo abandone, lo cual es una gran  pérdida en este caso.
Los personajes están bien desarrollados, pero se resumen en dos.  Haquin y Hennno Gui (mi favorito).  Sus historias, aunque separadas en un principio, los llevaran por senderos insospechados que se estrellarán en un desenlace lleno de sangre y destrucción.  Desde ya  les advierto que no lo vendrán venir y eso SIEMPRE es un detalle a esperar en una novela de intriga.  Los elementos (las piezas) no están fuera de tono y encajan  a la perfección.  Nada que reprochar en ese plano.

Conclusión:
Si les gustan los libros de temática medieval con un elemento central de misterio (El Nombre de la Rosa es mención obligada, pero puedo mencionar muchos otros.  A mi mente siempre viene El Gallo Negro… que ahora recuerdo no he reseñado.  Un libro más para mencionar en el futuro), no pueden dejar de leer “La Herejía”.  Si sienten que una parte se torna algo lento, no se detengan.  Es como el dolor después de golpearse el dedito pequeño contra una mesa.  Pasará.
El premio (el desenlace) lo vale